NO SE PIERDAN LAS PREDICCIONES DEL 2017 POR SOLANGE

 

¿DONDE ESTAN LAS MANOS DE DIOS?

Cuando observo el campo sin arar, cuando los aperos de
labranza están olvidados, cuando la tierra está quebrada me pregunto ¿dónde estarán las manos de Dios?

Cuando observo la injusticia, la corrupción, el que
explota al débil; cuando veo al prepotente pedante
enriquecerse del ignorante y del pobre, del obrero y
del campesino carente de recursos para defender sus
derechos, me pregunto
¿dónde estarán las manos de Dios ?

Cuando contemplo a esta anciana olvidada; cuando su
mirada es nostalgia y balbucea todavía algunas
palabras de amor, por el hijo que la abandonó,
 me pregunto:
 ¿dónde estarán las manos de Dios ?

Cuando veo al moribundo en su agonía lleno de dolor;
cuando observo a su pareja y a sus hijos deseando no
verle sufrir; cuando el sufrimiento es intolerable y
su lecho se convierte en un grito de súplica de paz, me pregunto:
¿Dónde estarán las manos de Dios?

Cuando miro a ese joven antes fuerte y decidido, ahora
embrutecido por la droga y el alcohol, cuando veo
titubeante lo que antes era una inteligencia brillante
y ahora harapos sin rumbo, ni destino me pregunto
¿dónde estarán las manos de Dios ?

Cuando a esa chiquilla que debería soñar en fantasías,
la veo arrastrar su existencia y en su rostro se
refleja ya el hastío de vivir, y buscando sobrevivir
se pinta la boca y se ciñe el vestido y sale a vender
su cuerpo, me pregunto :
¿dónde estarán las manos de Dios?

Cuando aquel pequeño a las tres de la madrugada me
ofrece su periódico, su miserable cajita de dulces sin
vender, cuando lo veo dormir en la puerta de un zaguán
titiritando de frío, con unos cuantos periódicos que
cubren su frágil cuerpecito, cuando su mirada me
reclama una caricia, cuando lo veo sin esperanzas
vagar con la única compañía de un perro callejero,
me pregunto: ¿dónde estarán las manos de Dios ?

Y me enfrento a Él y le pregunto:
¿dónde están tus Manos Señor?,
 para luchar por la justicia, para dar
una caricia, un consuelo al abandonado, rescatar a la
juventud de las drogas, dar amor y ternura a los
olvidados.

Después de un largo silencio escuche su voz que me
reclamó, "No te das cuenta que tú eres mis manos,
atrévete a usarlas para lo que fueron hechas, para dar
amor y alcanzar estrellas". 
Y comprendí que las manos de Dios somos
"TU y YO”,
los que tenemos voluntad, el conocimiento
y el coraje para luchar por un mundo más humano y
justo, aquellos cuyos ideales sean tan altos que no
puedan dejar de acudir a la llamada del destino,
aquellos que desafiando el dolor, la crítica y la
blasfemia se reten a si mismos
 para ser las manos de Dios.

Señor , ahora me doy cuenta que mis manos están sin
llenar, que no han dado lo que deberían dar, te pido
perdón por el amor que me diste y que no he sabido
compartir, las debo de usar para amar y conquistar la
grandeza de la Creación.
El mundo necesita esas manos,
llenas de ideales y estrellas, cuya obra magna sea
contribuir día a día, a forjar una nueva civilización,
que busquen valores superiores, que compartan
generosamente lo que Dios nos ha dado y puedan al
final llegar vacías, porque entregaron todo el amor,
para lo que fueron creadas y Dios seguramente dirá:

¡ESAS SON MIS MANOS!

SON LOS DESEOS DE MARIO Y SOLANGE